Nuevo León.- El clúster automotriz eléctrico del noreste del país enfrenta un golpe inesperado con la cancelación del proyecto del Model 2 por parte de Elon Musk. Según revela una investigación de Reuters, la competencia feroz de empresas chinas, como BYD, habría contribuido a esta decisión que pone en duda las aspiraciones de crecimiento del magnate sudafricano.
Inicialmente, el Model 2 se había perfilado como el estandarte de la gigaplanta de Tesla en Santa Catarina, anunciada durante un evento en Austin, Texas. A pesar de las expectativas generadas, Musk dedicó poco tiempo al proyecto durante el evento, lo que despertó especulaciones sobre su futuro en la región.
Con un precio proyectado de alrededor de 25 mil dólares, el Model 2 estaba destinado a ser el vehículo económico de Tesla para llegar a un público masivo. Sin embargo, mientras el proyecto permanece en papel, otras empresas, especialmente asiáticas, ya han lanzado al mercado opciones más asequibles, con precios por debajo de los 10 mil dólares.
Aunque se especulaba que la gigaplanta mexicana sería utilizada para la producción en masa del Model 2, las recientes informaciones apuntan a que será destinada para el desarrollo del Robotaxi, la unidad autónoma que se vislumbra como el futuro de la movilidad. Esta incertidumbre respecto al futuro de Santa Catarina mantiene en vilo tanto a la entidad como a la Región Sureste de Coahuila, que han estado inmersas en la especulación económica y la preparación para la llegada de Tesla.






