Saltillo.- Ante las festividades del uno y dos de noviembre, los comerciantes de flores en la ciudad aprovechan la oportunidad para vender ornatos y arreglos, los cuales son colocados en las tumbas de los seres queridos, sin embargo, el costo de los ramilletes incrementó en un 30 por ciento.

Esto es resultado de  los estragos de la pandemia del Covid-19, así lo manifestó José Zúñiga Hernández, quien al igual que su familia, se ha dedicado a la venta de flores desde hace más de 50 años.

«Con eso de la pandemia se incrementó el costo, uno que es comerciante claro que le dan más caro la flor y tiene que dar uno más caro, para la gente también se le hace raro, no es suficiente el sueldo para ellos y es poco el salario para los trabajadores y aun así pues uno tiene que venderlo como se lo dan a uno» explicó.


Te puede interesar: Reciben mujeres con cáncer pelucas oncológicas del DIF Coahuila

Te puede interesar: Saltillo tiene el mejor altar de muertos: arranca el Festival Ánimas del Desierto 2021


 

Para los comerciantes, esta festividad, que es una tradición mexicana que poco a poco toma más fuerza al norte del país, es una de las temporadas con más incrementos en sus ventas, sin embargo, ha sido complicado, puesto que el año pasado no lograron recuperar lo invertido ya que los cementerios estuvieron limitados por el coronavirus.

«Si lo compran y a la vez no, compran de poquito para ponerlo en los altares, como el empasúchil, la mano de León, pero como le digo esta canija», expresó. 


Te recomendamos el siguiente video