Estados Unidos.- La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, fue removida de su cargo en una decisión sorpresiva que provocó reacciones inmediatas dentro del Departamento de Justicia. Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el propio organismo han dado a conocer las razones oficiales detrás de su salida, lo que ha incrementado la incertidumbre en torno a este movimiento.

La ahora exfuncionaria, considerada una de las figuras más cercanas al presidente Donald Trump, había desempeñado un papel relevante durante la campaña presidencial de 2024. Su gestión al frente del Departamento de Justicia se extendió por poco más de un año, tras asumir el cargo en febrero de 2025.

Desde su llegada, Bondi fue vista como una pieza clave dentro de la estrategia legal de la administración, al encabezar la defensa jurídica del gobierno y respaldar políticas prioritarias, especialmente en materia de seguridad y migración. Su nombramiento respondió, en su momento, a la intención de consolidar un Departamento de Justicia alineado con los objetivos del Ejecutivo federal.