Inglaterra.- El estadio de Wembley fue testigo este martes de un doble hito que ha dado la vuelta al mundo. Mientras en la cancha la selección de Japón lograba una victoria sin precedentes de 0-1 ante Inglaterra, en las gradas la afición nipona protagonizaba un acto de educación y respeto que ha conmovido a los anfitriones británicos: recoger y limpiar cada rincón de su sector antes de abandonar el inmueble.
Lo que para el resto del mundo es un gesto extraordinario, para los seguidores del sol naciente es una práctica habitual basada en su filosofía de dejar los lugares mejor de lo que los encontraron.
Una victoria doble: En el campo y en la cultura
El encuentro amistoso ya era histórico por sí mismo, al marcar la primera vez en la historia que el conjunto japonés logra vencer a los británicos en su propio territorio. Sin embargo, tras el silbatazo final y el júbilo por el gol solitario, los miles de aficionados japoneses no se apresuraron a las salidas. En su lugar, sacaron bolsas de basura y comenzaron a recolectar desechos, dejando las graderías impecables.
Los responsables del mantenimiento del estadio compartieron imágenes de las zonas limpias, emitiendo un agradecimiento público a la federación japonesa por este ejemplo de civismo.
Operarios del estadio confesaron su asombro ante la rapidez y organización de los fans, señalando que «es una lección de la que todos en Europa deberíamos aprender».







