Estados Unidos.- La Guardia Costera de Estados Unidos protagoniza este domingo una intensa persecución en aguas internacionales contra un petrolero vinculado al comercio de Venezuela. De concretarse la intercepción, esta sería la segunda operación del fin de semana y la tercera en menos de quince días, consolidando la estrategia de «máxima presión» de la administración de Donald Trump contra el gobierno de Nicolás Maduro.

Según confirmaron funcionarios estadounidenses a la agencia Reuters, el buque es señalado de pertenecer a la denominada “flota oscura” (o ghost fleet), un conglomerado de naves que utilizan banderas falsas y apagan sus sistemas de localización para burlar las sanciones internacionales.

Aunque la identidad del buque y su ubicación exacta se mantienen bajo estricta reserva por razones de seguridad nacional, las autoridades confirmaron que existe una orden judicial de incautación.

El operativo no se limita solo al seguimiento marítimo; fuentes oficiales indican que se están utilizando vuelos de reconocimiento y aeronaves de presión para forzar al petrolero a detenerse. Hasta el momento, el buque no ha sido abordado, pero la vigilancia es constante.

Esta acción es la respuesta inmediata al decreto de «bloqueo total» anunciado por el presidente Trump días atrás, el cual prohíbe la entrada o salida de cualquier buque sancionado relacionado con Venezuela.

Desde el inicio de esta ofensiva, la presencia militar en el Caribe y el Pacífico ha escalado drásticamente:

Ataques militares: Se reportan más de dos docenas de intervenciones contra buques.

Cifras fatales: Fuentes cercanas a la operación estiman que al menos 100 personas han muerto en el marco de estas acciones militares.