Ciudad de México.- La economía mexicana proyecta una moderación en su expansión para el segundo semestre del año, influenciada por un enfriamiento económico global y persistentes presiones inflacionarias, según especialistas consultados por el Banco de México (Banxico). En la encuesta de julio, los analistas redujeron su expectativa de crecimiento del PIB de 2 a 1.80 por ciento para 2024 y de 1.78 a 1.61 por ciento para 2025, reflejando la desaceleración observada en el último trimestre.
Esta revisión a la baja del PIB se produce tras la estimación del Inegi, que mostró una desaceleración trimestral de 0.3 a 0.2 por ciento durante abril-junio de 2024, inferior al 0.4 por ciento anticipado por economistas. La perspectiva de los especialistas se alinea con las proyecciones del FMI y la OCDE, que también han ajustado sus estimados para México, aunque mantienen un crecimiento superior al 2 por ciento para este año. Sin embargo, la Secretaría de Hacienda sostiene que la economía podría crecer hasta un 3.5 por ciento.
La inflación general esperada para fin de año aumentó de 4.23 a 4.58 por ciento, mientras que para 2025 se elevó de 3.76 a 3.83 por ciento, con el Índice Nacional de Precios al Consumidor acumulando 40 meses fuera del objetivo de Banxico. La inflación subyacente se redujo ligeramente, pero los analistas señalan que la falta de gobernanza, especialmente problemas de inseguridad, podría obstaculizar el crecimiento económico. Este riesgo se evidenció con el reciente asesinato del empresario Julio Almanza en Tamaulipas, tras denunciar extorsiones, lo que ha generado La inflación general esperada para fin de año aumentó de 4.23 a 4.58 por ciento, mientras que para 2025 se elevó de 3.76 a 3.83 por ciento, con el Índice Nacional de Precios al Consumidor acumulando 40 meses fuera del objetivo de Banxico. La inflación subyacente se redujo ligeramente, pero los analistas señalan que la falta de gobernanza, especialmente problemas de inseguridad, podría obstaculizar el crecimiento económico. Este riesgo se evidenció con el reciente asesinato del empresario Julio Almanza en Tamaulipas, tras denunciar extorsiones, lo que ha generado preocupaciones sobre la estabilidad empresarial y económica en la región.






