En la época de José de las Fuentes Rodríguez hubo un rector que quiso poner rector y no lo logró.
Lo peor, en el intento fallido, la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) convulsionó y enfrentó a los universitarios, estudiantes y maestros y la consecuencia fue fatal.
Dos estudiantes murieron en enfrentamientos y la UAdeC vivió su peor época.
El rector Óscar Villegas Rico intentó ningunear al entonces gobernador del estado, José de las Fuentes Rodríguez.
Trató de imponer a Valeriano Valdés Valdés. Maestros y estudiantes salieron a las calles en apoyo al periodista e historiador Armando Fuentes Aguirre «Catón», quien denunció fraude en la elección, pero luego renunció a su aspiración.
Otros como Jaime Martínez Veloz y en Torreón, Jesús Sotomayor Garza, asumieron el papel opositor.
El movimiento universitario contra Villegas Rico y Valeriano Valdés creció tanto que, al margen de la autonomía, el gobernador De las Fuentes intervino y llevó a la rectoría a su amigo Jesús Ochoa Ruesga, padre de quien, años después, fue también rector, Jesús Ochoa Galindo.
La intención de Villegas Rico no se cumplió y pasó al olvido, junto con Valeriano Valdés, como la intentona fallida que trastocó la estabilidad de la Máxima Casa de Estudios.
Desde antes había la máxima: rector no pone rector, y sigue vigente.
De la historia se aprende.






