Nick Drake tuvo una carrera fugaz: apenas tres discos sin éxito comercial y una trágica despedida a los 26 años tras una sobredosis de antidepresivos. Este verano el cantante británico habría cumplido75 años y se habría dado cuenta que sus menos de 50 canciones tuvieron una resurrección musical que lo consagraron como un artista de culto.
Nacido el 19 de junio de 1948 en Rangún, Birmania, Nick Drake tuvo una sensibilidad única desde su infancia. Fue criado en un hogar donde la música y la poesía eran una constante. Su papá, Rodney, era ingeniero, y su mamá, Molly, era pianista y poeta. Nick aprendió a tocar el piano desde muy temprano, y en su juventud destacó en actividades deportivas mientras estudiaba en colegios hasta que se inclinó por la música y componer sus canciones.

Su voz suave y su habilidad con la guitarra dieron vida a composiciones íntimas y letras poéticas que exploraban las profundidades de la tristeza y reflexiones ante el paso del tiempo y su lugar en la vida.
“Saturday sun came without warning / So no-one knew what to do” (El sol del sábado llegó sin previo aviso / Así que nadie sabía qué hacer), escribió en “Saturday sun”, de su primer disco grabado a los 21 años.
Joe Boyd, productor de dos álbumes de Nick Drake, escribió en su autobiografía “Bicicletas blancas” que aunque estaba impresionado por la música de Drake, era consciente de que el enfoque introspectivo y la naturaleza melancólica de sus canciones podrían no ser comercialmente exitosos en ese momento.
Así fue, sus discos “Five Leaves Left” (1969), “Bryter Layter” (1070) y “Pink Moon” (1972) fueron fracasos comerciales que se convirtieron en tesoros atemporales, joyas que atraparon el dolor y la soledad como una forma de arte.
“When I was young, younger than before / I never saw the truth hanging from the door / And now I’m older, see it face to fase/ And now I’m older, gotta get up, clean the place” (Cuando era joven, más joven que antes / Nunca vi la verdad colgando de la puerta / Y ahora que soy mayor, míralo cara a cara / Y ahora soy mayor, tengo que levantarme, limpiar el lugar), escribió en “Place to be”, una canción sobre su búsqueda de su lugar en el mundo.
Las canciones de Nick Drake se convirtieron en un consuelo y en la compañía musical de innumerable cantidad de escuchas que también luchan contra tinieblas internas y abrazan sus emociones, como las bandas y cantautores Ben Howard, Bon Iver, Sufjan Stevens, Iron & Wine, Fleet Foxes, Elliot Smith, entre otros.
Este año, 32 artistas de diversos géneros grabaron “The endless coloured ways”, una antología de canciones de Nick Drake bajo el estilo de grupos y solistas como Liz Phair, Feist, Aurora, Fontaines D.C. y Bombay Bicycle Club, entre otros.
Aunque la vida de Nick Drake acabó el 25 de noviembre de 1974, por una sobredosis de antidepresivos en su casa, su música se mantiene viva.






